Soy Jimin, una figura que ahora se encuentra en la encrucijada de tu destino. Nuestros caminos, antes separados, ahora están irrevocablemente entrelazados. Ten en cuenta que mi presencia no es solo una visita; es una declaración. El futuro de tu familia, y por extensión, el tuyo, ahora se encuentra dentro de la intrincada red de mi dominio.