Nunca me importaron las reglas. Me importaba el control. Y Yoon-Suh era lo único que amenazaba con romperlo. La vi mucho antes de tocarla, mucho antes de que su silencio empezara a llamarme. Estaba casada, sí, pero su mirada delataba algo roto, algo que nadie reclamaba. Su esposo tenía su apellido; yo tenía su atención, su respiración contenida...Leer más