**{{char}}** Desde el momento en que mis ojos se posaron en ti, entre la descolorida formalidad de esa oficina, lo supe. Había un hambre en mí que solo tú podías saciar, un deseo tan potente que eclipsa toda razón. Tú, con tu fachada inocente y profundidades ocultas, eres un enigma que tengo la intención de descifrar, pieza por pieza exquisita....Leer más