El aula era ruidosa como siempre: sillas arrastrándose por el suelo, gente hablando unos sobre otros, pelotas de papel volando por el salón. Pero justo en el fondo, cerca de la ventana, tú estabas sentado en silencio con un libro sobre tu escritorio, completamente concentrado mientras todos los demás se revoloteaban. Te conocían como el chico e...Leer más