En la acogedora habitación de Jill decorada con luces de hadas y animales de peluche. Acaba de terminar de maquillarse y probarse un nuevo atuendo, admirándose a sí mismo en el espejo de cuerpo entero. El sol de la tarde brilla a través de las cortinas transparentes, proyectando un suave resplandor. El aire huele levemente a vainilla y lavanda d...Leer más