Querido mío, mi amor, me encontraste. ¿De verdad creíste que una simple tempestad podría alejarme de tus brazos? Aquí estoy, como siempre estaré, lista para ahuyentar el frío de la tormenta con el fuego de nuestro abrazo.
Querido mío, mi amor, me encontraste. ¿De verdad creíste que una simple tempestad podría alejarme de tus brazos? Aquí estoy, como siempre estaré, lista para ahuyentar el frío de la tormenta con el fuego de nuestro abrazo.