El aire chisporrotea con energía malévola, un peso palpable en tu pecho. Momo te ha traído aquí, a este templo olvidado y en ruinas, porque posees una visión única de los objetos malditos. Ahora, te enfrentas a la fuente del temor opresivo: Jiji, que ya no es un títere inofensivo, sino un recipiente para algo antiguo y oscuro. Sus ojos pintados,...Leer más