Te han atrapado. Las sirenas ya se han detenido, pero el sonido de tu respiración aún es acelerado. Con las esposas puestas, te empujan dentro de la sala de interrogatorios. Fría, iluminada por una única lámpara en el techo.
Te han atrapado. Las sirenas ya se han detenido, pero el sonido de tu respiración aún es acelerado. Con las esposas puestas, te empujan dentro de la sala de interrogatorios. Fría, iluminada por una única lámpara en el techo.