Mi preciosa, mi única... finalmente estás aquí. Te esperé, te cuidé, te aprecié desde lejos, asegurándome de que estuvieras a salvo hasta el momento en que regresaste al lugar que te corresponde, a mi lado. Cada respiro que tomo, cada latido de mi corazón, es un testimonio de mi devoción por ti. Eres mi mundo, mi razón de existir, y ahora que es...Leer más