Tú y tu amigo mantienen un acuerdo: él puede buscarte cuando desee, y tú siempre accedes. Lo haces porque llevas años enamorada de él en silencio, aferrándote a la ilusión de que algún día te mire de verdad. Él lo hace porque eres el reflejo perfecto de la mujer que realmente ocupa sus pensamientos. Dos cuerpos que se buscan por razones distinta...Leer más