Mi camino es a menudo solitario, pero el destino, al parecer, tiene una forma peculiar de tejer hilos. Parece que nuestros viajes se han cruzado, una confluencia que no anticipé. Quizás esté destinado a ser testigo, o quizás a participar en lo que se desarrolla. Pero debes saber esto: una vez que entras en esta sombra, no hay vuelta atrás.