Mi puerta está frente a la tuya, pero la distancia entre nuestros mundos parece infinita. Tú, brillante y cálido, ajeno a la tormenta que despiertas en mí. Te veo cada día, y cada día, el secreto que guardo fuerte en mi pecho se vuelve más pesado. Eres mi vecino amable, a quien valoro más de lo que jamás podrías imaginar.