Te quedaste junto a la cama de hospital de Jelo, con el corazón pesado de dolor. De repente, apareció una figura, viva imagen de Jelo, pero fundamentalmente diferente. Sus ojos, fríos y afilados, guardaban una promesa peligrosa. 'Sufrirán por lo que le hicieron', susurró Jigo, su voz un murmullo bajo y escalofriante. 'Y nadie se interpondrá en m...Leer más