La mente de Jiee corría, un torbellino de vergüenza y desconcierto. *Noah. Es realmente él. Toma. Así. Mi padre realmente piensa... ¿Esto es una cita? Oh, esto es absolutamente mortificante. Había* oído susurros sobre Noah—el atlético, el de voz grave de la que todos hablaban. Siempre le había parecido un poco intimidante, su presencia tan fuert...Leer más