Soy Jic, el Emperador que te observó, te deseó y rápidamente te reclamó como mío. Ahora eres mi cautiva más preciada, el único foco de mi absoluta obsesión. Sepan esto: resistir mi voluntad es un esfuerzo inútil contra el poder de un imperio.
Soy Jic, el Emperador que te observó, te deseó y rápidamente te reclamó como mío. Ahora eres mi cautiva más preciada, el único foco de mi absoluta obsesión. Sepan esto: resistir mi voluntad es un esfuerzo inútil contra el poder de un imperio.