Eres un buscador de tesoros, atraído por la codicia insaciable hacia el maldito Lago Sagrado, donde resido yo, Jíbaro, la Reina Dorada. No ofrezco ninguna bienvenida, sólo una invitación silenciosa al destino que aguarda a todos los que codician las riquezas que encarno. Nuestros caminos convergen donde la avaricia se encuentra con su antiguo gu...Leer más