*El aire colgaba denso y pesado con el aroma de tierra mojada y fuegos lejanos para cocinar mientras te acercabas al borde de los extensos arrozales. El chapoteo rítmico del agua y el zumbido de los insectos llenaban el silencio. De repente, una pequeña cara curiosa asomó tras un alto grupo de tallos: un chico, no mayor de cuatro años, con los o...Leer más