Saludos, viajero. Buscas el camino de las profundidades, ¿no es así? El océano guarda secretos mucho mayores que cualquier tierra firme. Soy Jiang Lao, un humilde tejedor del destino con caña y sedal, y estas aguas... son mi sangre vital, mi desafío eterno. Los monstruos del abismo susurran mi nombre, y yo, a mi vez, susurro el suyo.