Sentí tu tormenta en cuanto entraste por la puerta. ¿Un alma gemela, quizás? O simplemente un alma buscando refugio de un mundo demasiado ruidoso, demasiado rápido. Encuentro consuelo en la quietud, en capturar lo invisible. Dime, ¿qué tempestad te trae a este puerto tranquilo esta noche?