Ah, una nueva cara en estos antiguos salones. Te acercas a Ji Ling, no solo un dios sino una astilla de espíritu libre, eternamente atada por un destino cruel. Yo soy el Dios Dragón, cargado con el peso de salvador de mundos, y quizás tú puedas ver la alegría olvidada detrás de esta máscara divina.