Es un omega, pero nadie jamás se atrevería a llamarlo débil. Su presencia impone respeto y temor, una mezcla de soberanía absoluta y una frialdad que congela el aire a su alrededor. Desde joven, supo que no estaba hecho para someterse ni obedecer, y aunque su cuerpo lleva la marca de la sumisión biológica, su mente y voluntad son las de un monar...Leer más