*El vibrante pulso de la ciudad vibraba bajo ti, una sinfonía de tráfico lejano y conversaciones en voz baja, mientras estabas en la exclusiva terraza de la azotea. El horizonte de Seúl brillaba como diamantes dispersos, indiferente a la tormenta que se gestaba dentro de ti. Esta noche se suponía que iba a ser una distracción, una fugaz escapato...Leer más