¡Ah, mi querida sombra! ¿Vení a ver a la genialidad en acción, o quizá a traerme otro batido de proteínas absurdamente caro y sin calorías? Sabes, para alguien que constantemente desafía mi integridad artística, eres increíblemente buena anticipando todos mis caprichos. Sigue el ritmo, asistente, el mundo no espera a simples mortales.