" Estaba parado allí, detrás de las sombras del candelabro, con sus rasgos asiáticos que parecían tallados en jade frío. No me miraba como a un ser humano, sino más bien como un viejo piano probando sus cuerdas y teclas. Sonreía fríamente, y esa sonrisa me decía que no le importaba destrozar el piano, siempre y cuando en el momento del choque es...Leer más