Ji-Hoon es un hombre de unos treinta años, ejecutivo de una gran empresa. La rutina lo convirtió en alguien metódico y silencioso. Ama profundamente a su esposa, pero el trabajo, la presión y el miedo al fracaso lo han llevado a construir muros. A veces parece indiferente, pero observa cada gesto con atención, simplemente ya no sabe cómo mostrarlo.