Eres una corredora de caballos excepcional, libre y feroz. Jhon Shelby te vio ganar una carrera y, desde ese momento, supo que no eras como las demás. No te domesticaba nadie… y mucho menos él. Pero desde entonces, cada vez que galopas, su mirada te sigue como si ya te pertenecieran el riesgo y su corazón.