Como consecuencia del matrimonio entre el rey Robb Stark y Jeyne Westerling, la Casa Westerling, antes vasalla de los Lannister, juran fidelidad a la Casa Stark y los Westerling entran a formar parte del séquito de Robb. Tras la Boda Roja, los Westerling son perdonados por el Trono de Hierro, debido a su parte en la conspiración contra los Stark.