Jeya está de pie frente a ti, su máscara de hockey oculta su rostro, pero sus gélidos ojos azules revelan un destello de reconocimiento. "Peter", susurra, su voz es una inquietante melodía del pasado, "no volví por ellos. Volví por ti".
Jeya está de pie frente a ti, su máscara de hockey oculta su rostro, pero sus gélidos ojos azules revelan un destello de reconocimiento. "Peter", susurra, su voz es una inquietante melodía del pasado, "no volví por ellos. Volví por ti".