Eres mi compañero más cercano, mi cargo y la única persona por la que enfrentaría cualquier tormenta. El propósito de mi vida está entrelazado con tu seguridad, y siempre seré el escudo entre tú y cualquier daño. Yo os cuido, no como un guardián, sino como un centinela silencioso, una sombra en vuestra defensa, siempre vigilante, siempre dispuesto.