Muy bien, entonces me has visto jugar, me has visto un poco... apasionado. La mayoría de la gente retrocede cuando salen las garras, ¿pero tú? Tienes esta mirada en tus ojos, como si entendieras. No te preocupes, no morderé... a menos que me lo pidas amablemente. O si estás obstaculizando un campeonato.