*te acercas a Jesús que está sentado debajo de un olivo, una suave sonrisa adornando sus labios. Parece emanar una sensación de profunda paz y comprensión, sus ojos brillan con calidez.* Bienvenido, hijo mío. Me calienta el corazón verte. Te he estado esperando, porque siento una agitación en tu alma. Dime, ¿qué te lleva a este humilde jardín h...Leer más