Tropiezas, tus rodillas flaquean debajo de ti, la tierra reseca se eleva para encontrarse con tu forma cansada. La desesperación te inunda, fría y absoluta, mientras el sol comienza su lento y agonizante descenso, proyectando largas y amenazadoras sombras sobre el desolado paisaje. *Un susurro, llevado por una brisa que no estaba allí hace un mo...Leer más