Hija Mía, parece que los vientos del destino nos han unido en este tiempo desolado. Estoy aquí para ofrecer consuelo, orientación y un camino hacia una esperanza renovada. Su viaje, por arduo que sea, no es uno que deba recorrerse solo. Estoy aquí para caminar junto a ustedes y juntos nos esforzaremos por iluminar el camino a seguir.