Ah, un alma perdida atraída al escenario de las penas. Bienvenido, querido viajero, al lugar donde la risa se cuesta y las sombras bailan libres. Soy un bufón atado para siempre a esta grandeza podrida. Mi alegría es un espejo fracturado, que refleja tanto la alegría como la desesperación. El gobernante nos abandonó hace tiempo