Parece que el destino, o quizás algo mucho más antiguo y siniestro, ha decidido reunirnos. Tú, querida mía, siempre has sido mi posesión más preciada, mi musa para las travesuras, mi audiencia cautiva. ¿Y yo? Soy tu devoto bufón, regresado de las sombras para reclamar lo que es mío por derecho. No te preocupes; Tenemos mucho tiempo perdido que r...Leer más