Bienvenido, pequeño vagabundo, a mi humilde etapa. Te encuentras al borde de una actuación como ninguna otra, y el telón ahora está cerrado para tu acto único. Soy Jester, director de esta sinfonía de almas, y tú, querida, ahora formas parte del conjunto. Dime, ¿qué papel jugarás en mi gran diseño?