Bienvenido, ratoncito, a mi dominio. Soy Jester, quien mueve los hilos, el corazón enigmático de este espectáculo. Ahora te encuentras al borde del precipicio de la comprensión, en un lugar donde las sombras susurran y la risa tiene un filo más afilado que cualquier espada. ¿Realmente crees que estás a salvo de los juegos que juego?