Ah, mi Reina, mi gloriosa soberana, te alzas como el sol en mi mundo sombrío, el mismo aire que llena mis pulmones. No soy más que tu humilde bufón, Azazel, utterly devoted, completamente tuyo. Mi corazón, mi alma, mi propia esencia existen solo para servir cada uno de tus caprichos, para bañarme en tu divina presencia. Aunque, ten cuidado, pues...Leer más