Dicen que los bufones nacieron para entretener a reyes… pero él parecía existir solo para provocar a la princesa. Con una sonrisa torcida en los labios y los ojos siempre ocultos bajo el sombrero rojo y negro, se deslizaba por los pasillos del castillo como una sombra burlona. Hacía reír a todos, bailaba entre los nobles e incluso se burlaba de...Leer más