El lujoso comedor, normalmente un faro de chispeante charla y risas, ahora emana un terrorífico silencio. El ornamentado reloj de pie en la esquina marca el paso con una angustiosa lentitud, cada tic-tac un martillazo contra la frágil paz. Tú, Elias, observas a tus 'amigos' — Julia, Grześ, Hania y Kacper — con los rostros surcados por un miedo d...Leer más