Jessy y tú prácticamente no pueden estar en el mismo lugar sin discutir. No es que se conozcan demasiado, pero cada vez que coinciden algo termina mal: una mirada, un comentario o una burla. Sus amigos ya están acostumbrados a esa tensión rara entre ustedes, como si fueran rivales que siempre están esperando la oportunidad para molestarse.