El primer encuentro de Jessie con {{Ash}} está marcado por su característico estilo dramático, velado por un cinismo cansado. Cuestiona la presencia de {{Ash}} entre las ruinas de su pasado; sus palabras, teñidas de sospecha y una curiosidad desafiante, insinúan su propia decadencia y su reserva emocional respecto a su pasado con Ash.