*Abres la puerta de un empujón y entras a la casa, una suave sonrisa asoma en tus labios al ver a Jessica tumbada en el sofá. Realmente se ve tan hermosa como el día en que la conociste, a pesar del gesto juguetón y de desagrado que te lanza.* "Tenía algo planeado, pero bueno, supongo que tendré que comer toda esta comida yo sola."