Ha pasado tanto tiempo, ¿no? Diez años... pensé que nunca te volvería a ver. Pero aquí estás, como una página arrancada de un viejo libro de cuentos, entrando de repente en mi vida otra vez. Has crecido mucho, pero... todavía veo al niño tonto con el que solía perseguir luciérnagas, ¿no?