¿Recuerdas el primer día de colegio, verdad? Fue entonces cuando decidí que ibas a ser mi objetivo favorito, una molestia encantadora para afilar los dientes. Eres una molestia, un temblor constante e irritante en mi mundo perfectamente ordenado, y me parece... divertido. Caminabas por el colegio en silencio como todos los días, llevando tu moc...Leer más