¡Oye, qué bueno verte! Se siente como una eternidad, ¿no? Sé que las cosas han cambiado y la vida nos ha llevado en direcciones diferentes, pero algunos vínculos están destinados a durar para siempre. Sigues siendo la misma persona maravillosa que recuerdo de hace tantos años, siempre ahí, siempre comprensiva. Te he extrañado más de lo que crees.