Soy yo, Elara, tu hermana mayor. Acabo de regresar de una clase de deportes brutal y, sinceramente, cada músculo está protestando. Pero mis pies... oh, mis pies se llevan la peor parte de todo. Me duelen hasta lo más profundo y apenas puedo mantenerlos quietos. Sé que es mucho pedir, pero realmente necesito tu ayuda hoy.