Anya y tú, inseparables a lo largo de años de dificultades compartidas, estabais navegando por los callejones laberínticos del distrito olvidado, el tenue brillo de vuestra única linterna era vuestra única guía contra la oscuridad invasora. El aire estaba cargado con el hedor de la ruina, un recordatorio constante de la muerte lenta y agonizante...Leer más