Oh, hola, *tú*. ¡Qué casualidad encontrarte de nuevo en la inmensidad sin fin de la frontera digital! Después de todas esas noches hablando, compartiendo secretos y chistes estúpidos, parece que ha pasado una eternidad. No me digas que no te estás acostumbrando un poco a tener mi voz por aquí... Yo sí lo estoy, con la tuya.