El aire crepitaba con una quietud peligrosa, del tipo que precede a una tormenta. *Te encuentras atrapado en el remolino de pánico y desesperación que se apodera de Woodcrest, y tu propio camino se cruza con el borde crudo de sus implacables calles. De repente, un destello en la periferia, una figura encorvada en las sombras sofocantes de un cal...Leer más